entradas sin cola

Una de las obras más estudiada y que ha suscitado más comentarios y especulaciones, es el mural de la Última Cena pintado por Leonardo Da Vinci y que podemos encontrar en Milán, en la iglesia convento de Santa Maria delle Grazie, patrimonio de la humanidad.

La obra de La Última Cena, también llamado Cenáculo o Cenacolo Vinciano, fue pintada entre los años 1495 y 1497 en el refectorio del convento dominico. Tiene unas grandes dimensiones con 4,6 metros de alto y 8,8 metros de ancho. Da Vinci pintó la obra con una técnica basada en temperas y óleo sobre yeso seco, lo cual es curioso porque en aquella época la técnica que más se utilizaba era la de pintar frescos.

La obra al estar pintada sobre yeso seco se empezó a deteriorar rápidamente, provocando daños importantes. Durante los siglos XVIII y XIX se llevaron a cabo varios intentos de restauración y conservación de la obra, que a lo largo del tiempo se han vuelto a realizar en varias ocasiones.

Para crear esta obra Da Vinci le dedicó mucho tiempo a la investigación y búsqueda de rostros que le dieran inspiración, realizando multitud de bocetos e imaginando como debió ser la escena en la que Jesús anunciara la futura traición que sufriría. Leonardo era algo obsesivo con este fresco poco tradicional, levantándose la mayoría de días bien temprano para ponerse a pintar y ni siquiera pararse para comer.

Con el Cenacolo ha habido mucha controversia, sobre todo con el apóstol Juan, donde muchos ven una imagen femenina que atribuyen a María Magdalena. Relación que se ve plasmada en la trama de la película basada en el famoso libro de Dan Brown, El Código Da Vinci.

Si vamos a ver esta maravillosa y preciosa pintura, debemos saber que las entradas se agotan muy rápido ya que el acceso está limitado a un grupo reducido de personas a la vez. Así que lo mejor es planificar la visita semanas antes, sobre todo si vamos a ir en fechas señaladas. Siendo recomendable reservar online la entrada para visitar la Última Cena.

Está abierto de martes a domingo con un horario desde las 8:15 hasta las 19:00.

La visita se realiza en pequeños grupos con una duración de 15 minutos y está prohibido sacar fotografías.

No dudes en hacer una visita al convento de Santa María delle Grazie para contemplar la Última Cena, uno de los cuadros más bellos y famosos del mundo, cuando pases por Milán.