Vamos a explorar la capital de la moda de Europa: Milán, por supuesto que hay más cosas que hacer en Milán que ir de compras, así que vamos a mostrarte varias actividades que se pueden hacer por la ciudad.

Sin duda hay que visitar las principales atracciones como el Duomo, el Castillo Sforza y la Galería Vittorio Emanuele II, pero también vale la pena alejarse de las multitudes y callejear por barrios interesantes.

Lugares imprescindibles para visitar en Milán

La primera parada es el Duomo, posiblemente la atracción más reconocida de la ciudad.

La catedral tardó casi seis siglos en completarse y el exterior está cubierto de mármol de Candoglia, lo que le da su color rosado blanquecino. Se puede subir a la azotea, donde se disfrutan unas vistas geniales del casco antiguo de Milán. Si estás interesado en la cultura, también puedes visitar el Museo del Duomo, que cubre la historia y el arte de la catedral un poco más en profundidad.

Algo que puede sorprender de Milán es que hay un castillo justo en el centro de la ciudad. El Castillo Sforza fue construido en el siglo XV por el Duque de Milán, y luego fue sometido a varias restauraciones y ampliaciones en los siglos siguientes.

Hoy en día alberga varias de las posesiones de arte más preciadas de la ciudad, incluyendo frescos de Leonardo da Vinci y la última escultura de Miguel Ángel.

Por cierto, si deseas visitar La Última Cena de Da Vinci, te recomendamos reservar con antelación las entradas. Se agotan rápido y son muchos los visitantes que se quedan con las ganas de ver la obra.

Si se quiere hacer compras de diseñadores de prestigio, la Galería Vittorio Emanuele II es el lugar perfecto para ello.

Está considerado uno de los centros comerciales más antiguos y bellos del mundo, y su característica más impresionante es un arco de cristal y un techo de hierro fundido.

Milán tiene un montón de antigüedades realmente geniales y a menudo te tropiezas con ellas cuando menos te lo esperas, por ejemplo alrededor de Porta Ticinese. Las Colonne di San Lorenzo son los restos de ruinas romanas que datan del siglo II. Se cree que formaban parte de una casa de baños antes de que fueran trasladadas a su ubicación actual en algún momento del siglo IV.

Una actividad divertida para realizar en Milán es un paseo en barco por los canales. Los canales de la ciudad se atribuyen a Leonardo Da Vinci, quien en 1482 fue llamado por el Duque de Milán para renovar el sistema de canales de la ciudad.

El distrito Navigli de Milán es una de las partes más animadas de la ciudad, especialmente cuando se pone el sol. Recomendamos encontrar un pequeño restaurante a la orilla del río y disfrutar de una buena comida italiana al aire libre.

Como sabes Milán es una de las capitales de la moda del mundo. No puedes venir a esta ciudad y no ir de compras por la famosa Via Torino, llena de boutiques de todas las marcas conocidas, aunque hay varias áreas diferentes alrededor de la ciudad que puedes visitar para comprar o simplemente mirar.

En Milán es habitual que sus ciudadanos vayan en bicicleta a todas partes. Así que si quieres sentirte como los locales, alquila una bicicleta por unas horas y recorre esta ciudad sin problemas ni aglomeraciones.

En Milán también puedes visitar la Basílica de San Eustorgio, se cree que aquí estuvieron las reliquias de los Tres Reyes Magos.

Como la mayoría de las ciudades europeas, Milán está impregnada de historia, pero eso no significa que no haya partes más nuevas con arquitectura moderna.

Es recomendable realizar alguno de los tours guiados para conocer lugares que pasan desapercibidos a los turistas y vale la pena descubrir. También puedes adquirir un pase para el autobús turístico que te lleva a los lugares más populares y puede usarlo todo el tiempo que necesites.

Seguro que disfrutas Milán al máximo porque aquí uno no tiene tiempo de aburrirse.